1- 1 EN PONFERRADA, FALLÓ ALGO MAS QUE EL ARBITRO

Ponferradina y Betis firmaron tablas (1-1) en un partido que no dejó satisfecho a ninguno de los dos equipos.  Los locales siguen colistas a siete puntos de la salvación, mientras que el cuadro bético dejó escapar una clara oportunidad para acortar distancias respecto al Celta tras la derrota de los vigueses en su feudo.

No les había dado tiempo a los béticos de asentarse en el césped de El Toralín cuando a los 7 minutos, Abraham centraba desde la derecha para poner la pelota en la cabeza de Saizar que, tras un remate picado, batía al meta Casto ante la pasividad de los centrales y del propio cancerbero, que puedo hacer algo más para evitar que el gol subiera al marcador. La Ponferradina cedió la pelota al Betis, pero aprovechó el orden y la presión para evitar que los de Pepe Mel pudieran llegar con peligro, sólo algunas internadas de Ezequiel inquietaron al meta Alejandro.

 

El técnico visitante no esperó al descanso para mover fichas, y poco antes del descanso, dio entrada al camerunés Emaná en sustitución de un lesionado Roversio que cargaba ya con una amonestación, Iriney ocupó la posición de central y con su tridente de lujo, el cuadro bético apretó hasta el descanso pero sin lograr el premio del gol.

La reanudación no pudo empezar mejor para los verdiblancos, a los cuatro minutos Jorge Molina  aprovechó un despiste de la defensa para lograr el empate y conseguir un tanto más en su cuenta particular. Y dos minutos después, el partido se puso mucho más de cara para el equipo visitante cuando el colegiado canario Hernández Hernández expulsó al jugador local Abraham por dos tarjetas amarillas rigurosas.

El viento soplaba a favor y todo parecía indicar que los tres puntos viajarían para Sevilla, pero lo que no pudieron imaginar los aficionados béticos es que una expulsión pudiese condicionar tanto la labor de un colegiado. Iriney, que vio la primera tarjeta amarilla por entrar en una discusión junto a jugadores locales, fue expulsado minutos después que Abraham y los dos equipos volvieron a igualar fuerzas.

Con más espacios, el Betis comenzó a crear peligro y Jorge Molina, después de recibir un pase de Emaná y regatear a su marcador, remató flojo a los pies de Alejandro, aunque minutos antes, el recién entrado al terreno de juego, Máyor, fue el que llevó el susto a la parroquia bética tras una clara ocasión salvada por Casto.

En los minutos finales, el colegiado asumió el rol protagonista al ignorar un penalti después de que un defensor local desviara con la mano un disparo de Emana, e instantes después, anuló un gol a Jorge Molina por una supuesta falta mientras este se elevaba para rematar de cabeza. Después de estas acciones el partido llego a su conclusión con las quejas bien merecidas de entrenador y jugadores béticos, pues el árbitro le había negado dos puntos que a estas alturas pueden resultar vitales de cara al ascenso.

 

Fdo. Emilio de la Rosa.

 

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