MUJERES DE VALOR...
Mª. José Gallego.
... sentada tras un café, entre charlas, con divagaciones en los temas comentados o sin cometido alguno, con mujeres de distintas edades, altruistas, con posición socio/económica diferentes…, todas llegan a un mismo desenlace en la historia que, casualmente, dos mujeres inician y van efectuando, con idas y venidas desde hacía varias horas, y que hizo que, todas nos enfrascásemos en la misma……..
Hablábamos sobre “EL VALOR DE LA MUJER” o “LA EXQUISITEZ EN ELLA” ante la sociedad. Todas o mejor dicho casi todas, consideramos que el valor de la mujer, no se evalúa favorablemente por la grandeza, por ir a la última moda, por tener un cuerpo estructural, por su sumisión…, NO, la mujer con exquisitez o de valor, es aquella que da importancia a lo que perdura, a nuestro interior saneado, un interior con forma y estructuras que nada atañe a un comportamiento de desintegración ( saber que no eres perfecta físicamente o a no darte el suficiente valor para tus comportamientos y hechos…)
Cuando somos mujeres valiosas, no nos ufanamos de nuestro exterior, cuando por dentro somos débiles miserias…,nos sentimos orgullosas al saber que amamos libremente, que no dependemos ni debemos depender de nadie. Aún hay “personas”, que creen que el matrimonio es un contrato y que la mujer debe ser sumisa, o esclava…
NO, ¡no dejemos que pase!...,( lo vuelvo a decir), tenemos que valorarnos desde nuestro interior para que aquellos que nos rodean, sientan y reconozcan ese valor, y no llegar a devaluarnos.
Sí, amigas, tenemos mucho camino ganado en éste tema, aunque no colmado. Os animo a que no os dejéis atemorizar por aquellas “personas” que con sólo una mirada, de desprecio, se sienten jueces al desdeñar a otra, por el simple hecho, de no llevar ropa lujosa o de no ir a la moda...
La exquisitez de la persona está en su interior, un interior sano, puro, que lo emite directamente desde su aura, desde una mirada limpia, serena y calmada, a la cual le precede una sonrisa juvenil y piadosa. Una mujer de valor, está llena de buen humor, esperanza y ayuda hacia los demás, sin ánimo de lucro.
Estamos contentas con nosotras mismas, hablamos sin temor y sin tener que seguir a la sociedad, a esa sociedad mentirosa, envuelta de engaños tras las pieles sufridas por bisturís, plasticidad que da culto a la arrogancia.
Es que no pueden abatir ese engreimiento y soberbia, a la que se someten y que al final terminan hechizándose ante esos acontecimientos ( operaciones, retoques…), se vuelven aves rapaces a la captura de nuevas ideas para adquirirlas, y no ser menos que nadie. Qué pena.
Por eso amigas, las mujeres de valor no se paran en ese cruce de hipocresía, ellas se adhieren a valores excepcionales, sin represión, sin obligaciones “obligadas”, sin tener que sentirse inferior a nadie…
Empecemos por ser mujer, que al pasar por la vida, dejemos un bonito aroma entre los nuestros…seamos perfume penetrante, que ni la ráfaga de aire más fornida se la lleve…
Bueno y que decir, yo sí, me considero mujer de valor, mujer con un gran asentamiento…, y me puedo jactar de decir que no soy la única, que así somos la gran mayoría de las mujeres…
¿y vosotras qué opináis ?











Comentarios
sin palabras.
un saludo
Me encanta este artículo. Estoy totalmente de acuerdo con la opinión de la redactora. Es más pertenezco a esa casta de mujeres de valor a la que ella pertenece. No sólo yo sino toda una familia entera de la cual ella conoce bastante. Felicidades por tu artículo. Sencillamente Genial.
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